Cómo sobrevivir a 2º de bachillerato: semanas 26-29

Hace tres semanas terminé la 2ª evaluación con todo aprobado. Ahora acabo de terminar la 3ª. El tiempo en este curso pasa demasiado rápido, es monótono, aburrido, horrible, los días son eternos, los fines de semana parece que para llegar hay que tirar de una tonelada de piedra cuesta arriba y cuando es domingo esa tonelada va cuesta abajo para avisarte de que mañana es lunes. Otra vez.

Nos quedan 15 días de clase. Esta semana, puente de mayo, dos días, finde, semana en la que me toca cumplir años, finde, últimos cinco días y se acabó. Luego serán 17 días hasta Selectividad. Maravilloso. Los findes que quedan serán horribles y geniales a la vez.

Mientras tanto, seguiré pidiendo deseos a las 11:11 y con las pestañas que se me caigan. Por si acaso.  Sólo espero aprobar todo, tener una media decente, aprobar PAU, contar dónde quiero estudiar y disfrutar del gran verano que me espera.

Seguiré informando, deseadme suerte.

Cómo sobrevivir a 2º de bachillerato: semanas 20-26

Un mes sin contaros nada del curso. Tampoco hay mucha novedad.

Oficialmente acabo exámenes el 18 de mayo. Me gradúo el 21. En una semana y media empiezo con la 3ª evaluación, limpia, no me quedó nada de la 2ª y en cuanto se pasen esos tres días en los que nos harán un simulacro de PAU, no quedará nada para preparar los globales y subidas de nota. Además de aprobar todo, tengo que mejorar mi media. Que estrés. Este curso no es sano.

Todo va bien, exceptuando historia, como siempre. Esta asignatura me trae por la calle de la amargura. Los parciales de esta evaluación han sido desastrosos. A ver si consigo levantar la nota en el examen de este lunes 16 y ya me olvido de estudiar historia para siempre. Con suerte, ese será el último examen que haga de esta odiosa materia. Luego podré centrarme al 100% en filosofía, llegando por fin a Ortega y Gasset, que tengo muchas ganas de aprenderme su pensamiento porque me han dicho que me va a gustar.

Cuando prepare PAU, me voy a someter a una desintoxicación temporal de iPhone. Espero no morir en el intento.

P.D: a ver si todo sale bien y os puedo contar más adelante con detalle dónde quiero estar el año que viene. Universitariamente hablando. Universitaria ¿yo? Eso es de mayores, no puedo haber crecido tan rápido.

Deseadme suerte. Se acerca lo peor.

Sin límite

El verdadero amor no se atenúa, se hace más fuerte. Con esa fuerza el uno muere por el bienestar del otro. Si esto es así en los dos, ambos son felices y no necesitan nada más que a su compañero, ya que uno cuida del otro por encima de todo y se transmiten esa alegría de vivir JUNTOS . Ahí entonces es cuando se alcanza el amor de verdad, cuando no importa nada más que compartir la misma felicidad siendo ellos mismos los que se provoquen esta sensación.

Reflexiones conjuntas

No te veo, amor

Iba por una calle de Madrid y de repente, los vi. Una feliz pareja paseaba tranquilamente por la acera. Andaban pausadamente, como si la vida transcurriese a una velocidad más lenta para ellos a pesar de estar en medio de una bulliciosa ciudad. El tiempo se había tranquilizado únicamente para ellos dos.

Iban de la mano, se sentían y se transmitían cariño. Se pararon y se dieron un beso corto. Se notaba en ellos que les inundaba un sentimiento de amor y que se necesitaban el uno al otro.

Tenían algo en especial, algo que al verles, me hizo pensar en lo que es el amor. Si a las mujeres se las enamora con palabras y a los hombres se les enamora con lo visual, estoy segura de ese hombre se enamoró por algo más que por lo visual. Es muy posible que esa mujer tuviera algo más bonito que su aspecto físico. Seguro que era muy bella por dentro y tenía un carácter muy fuerte y valiente. Sobre todo valiente para estar con una persona y depositar toda su confianza en ella cuando no la ha visto nunca.

Pasaron a mi lado y rápidamente me aparté para dejarles pasar. No sabemos dónde se conocieron, ni cómo llegaron hasta allí, pero estaban juntos y eran felices. Mientras caminaba por la calle detrás de ellos reflexioné en lo bonito que debía ser su amor. Eran una pareja de ciegos.

Posiblemente no se hayan visto desde que están juntos, pero les ha bastado el sentido del tacto para tocarse, sentir y saber cómo son. Han podido enamorarse a ciegas. Palpando cada rincón de su cuerpo para conocerse.

Y es que dicen que el cerebro tiene neuronas que nos ayudan a hallar los labios de nuestra pareja en la oscuridad. Será verdad.

Dulces aprobados

El esfuerzo ha merecido la pena. He aprobado todo 😀

Este finde para celebrarlo haré muffins. Igual me baso en esta receta (via @directopaladar) o miro alguna idea de muffins salados de un libro que me regalaron (1 masa 100 muffins) como unos de queso de cabra y cebolleta. Puede que queden bien y para tomar de picoteo no está nada mal. Este verano, aprovechando que es el mejor verano que voy a tener por ser el más largo, y con 2º acabado, quiero hacer una fiesta con cinco tipos de muffins distintos y una tarta que haya hecho. A ver si me animo con ello.

Mientras, os dejo la última media docena de cupcakes que salieron la última vez y las dos tartas.

Disfrutadlas, aunque sólo sea visualmente.

Cómo sobrevivir a 2º de bachillerato: semanas 16, 17, 18 y 19.

Por fin estoy acabando exámenes. Después de abandonar durante estas 4 semanas el blog contando mi actividad de estudiante, por fin se acaba. Ha sido un mes de tener exámenes cada día. Parciales y globales. El lunes 21 se supone que saldrán las notas que me dirán si sigo con el curso limpio hasta mayo o si me quedará alguna para los exámenes finales. Sinceramente creo que puedo aprobar todas, me he esforzado mucho estudiando cada día aunque aún así me ha pillado el toro algunas veces, de ahí las ojeras de quedarme estudiando hasta tarde alguna noche. La moraleja de todo esto es que además del domingo, el viernes y el sábado también tengo que aprovecharlos aunque de más pereza. Pero eso sí que lo tengo pendiente y me cuesta horrores acostumbrarme a ello.

Realmente no sé porqué nos dijeron que estuviésemos tranquilos porque no íbamos a tener una semana de evaluaciones como pasaba en los cursos anteriores, casi prefiero una semana intensa non-stop que estas cuatro semanas con parciales y globales.

Reflexiones de este trimestre:

Historia, aprobé un parcial y el otro se quedó en un casi casi casi aprobado. Aunque en la evaluación no hice un examen brillante, igual con los exámenes orales que fueron bien, un trabajo y ejercicios que contaban para nota de clase consigo aprobar. Cruzo los dedos.

Filosofía me he enamorado de Hume.

Griego ha ido mejor que en la evaluación pasada.

Latín ha sido más difícil y al final del todo ha sido cuando me he puesto las pilas.

Lengua, ni fu ni fa. Literatura no me gusta nada aunque es me resulta más sencillo de aprender que historia pero lengua se me da mejor, así que en general, bien. Ah tambien debo añadir que después de encontrarme la misma falta de ortografía en todos los exámenes que hecho, debo acentuar la palabra -también-. Ahora no se me olvidará nunca.

Geografía, me sigue gustando como el primer día. La única asignatura a la que le veo realmente utilidad, te hace entender cómo es la sociedad y cuando sabes lo que pasa en ella, te hace una persona más puesta en la actualidad. Es la única asignatura en la que disfruto aprendiendo.

Inglés, sigo aburriéndome en clase porque estoy harta de dar todos los años lo mismo.

El lunes veremos. Ahora, me pongo a estudiar los últimos exámenes que me quedan: filosofía y latín.

El viernes por la tarde sí que seré LIBRE hasta la semana siguiente en la que nos vuelvan a llenar el mes de exámenes ¿he dicho ya lo mucho que odio 2º de bachillerato? Cierto es que quedan tres meses de clase… pero esto es el peor curso que jamás se ha inventado.

Sugar, spice and everything nice.

Por fin encuentro algo que me gusta hacer como afición

Porque gustar me gusta hacer muchas cosas. Pero quiero pensar en algo que se me de bien y que me guste hacer. Esas habilidades que uno tiene y a las que les saca partido.

Desde hace un año y medio, con esto de tener pareja y tener que pensar en regalos, (para hombre, que mira que sois difíciles, leñe) muchas han sido las ocasiones en las que exprimiéndome el coco tenía que pensar en algo original que regalar. Ya son unas cuantas veces las que he tenido que recurrir a la cocina.

Sí, la magia de mezclar harina con huevos, azúcar y agua para hacer galletas, muffins o tartas y ver como va evolucionando desde que es una masa hasta que es un pastelito. Es como ver crecer un niño y estar orgulloso de cómo es cuando es mayor por el esfuerzo y empeño que has puesto en él (dejad aparte mi comparación de los niños con la comida, que no soy la bruja de Hansel y Grettel y vais a tener una imagen de mí poco recomendable).

Pues eso, los pastelitos en general son un regalo bonito. Lo único malo es que se acaban, pero si te salen bien te pueden pedir que hagas más y eso te motiva para volver a meterte en la cocina. Pero no solo cosas dulces… Anda que no es romántico preparar una cena para dos con unas velitas y cenar juntos.

En fin, estoy feliz porque me he dado cuenta de que tengo un verdadero hobby que es cocinar, en especial cosas dulces. De mayor seré una abuelita adorable haciendo postres para mis nietos. Me entusiasma hacer muffins, son mi verdadera especialidad. Los mejores icings que he probado, los de Taste of America.

Pero claro, entre tanto azúcar, se me ha ido la inspiración para este San Valentín. No me apetece volver a tirar de la cocina, pero si no se me ocurre nada, tendré que usar el comodín azucarado. Se aceptan sugerencias y tal. Recuerdo: para hombre.

Cómo sobrevivir a 2º de bachillerato: semanas 14 y 15

Vuelta de vacaciones, vuelta a la rutina y vuelta a estudiar… De exámenes hasta el viernes día 17 de febrero. Maravilloso. Odio 2º de bachillerato.

No os voy a contar nada más. Sobre el ¿cómo sobrevivir? Estudiando todos los días y no dejando todo para el final y que aún así a veces te pille el toro.

Tristemente paso más horas de las que debería estudiando, pero éstas no me cunden. Bueno, sí. En todas las asignaturas. Pero en historia no. El asco que le tengo a la asignatura me juega malas pasadas, me leo el tema mil unas veces, me pregunto otras tantas porqué me hacen aprenderme estas cosas, me hago una ligera idea y llego al examen, escupo lo que me sé y me quedo en el 4’5. Ese casi aprobado suspenso.

Sorprendentemente he encontrado una forma de hacer que en historia me cunda el tiempo de estudio. Se llama resumir. Sí, eso que hacéis o habéis hecho todos y que lleva existiendo años. Pero mi desmotivación con historia es tan elevada que se me quitan las ganas, coloreo las páginas de amarillo y verde fosforito y con leerlo unas veces intento que se me quede. Ahora no. Desde hace tres días, para ser exactos. Subrayo el tema leyéndolo con atención, lo paso a un resumen y cuando termino de escribirlo me quedo con nombres, batallas… Algo. Me alegra irme a la cama y que aparezca en mi cabeza «Constitución de 1869», «Amadeo» o «María Cristina de Habsburgo». Es buena señal. Por lo menos no sueño con ello porque mi imaginación histórica no es algo muy distinto a pensar en guerras y que aparezca Brad Pit luchando en Troya. Afortunadamente han pasado más años y ahora usan armas de esas que aparecen en los telediarios. El caso, antes me leía todo y no se me quedaba ni la mitad y ahora haciendo un resúmen me entero de qué va la cosa.

Resumir en historia parece que me va bien. Veremos el jueves cuando llegue al examen.

Ah ¿sabéis qué? Esta semana tuve un examen de filosofía y por primera vez dejé el examen en blanco. No. No estoy orgullosa. No. No lo he celebrado con pastelitos ni canapés. Me puse de los nervios. A punto de llorar. Me estudié todo el pensamiento de Descartes menos las tres pruebas de demostrar la existencia de Dios. Me las leí, pero a última hora por la noche cuando ya se me estaban cerrando los ojos y el trabajo no estaba siendo productivo. Por lo menos el examen cuenta como una nota de clase como cuando traes o no los deberes, aún así, no es para celebrarlo tampoco. Para el día siguiente pidió un comentario de texto del mismo autor. Se lo hice sin rechistar.

Cuando estudio filosofía, no paso un mal rato, me dibujo lo que pone en los apuntes, si hablan de que el hombre tiene cuerpo y alma, dibujo un monigote con una línea alrededor que lo recorre como si fuese el alma. Que aparece Dios, dibujo otro monigote con un triángulo en la cabeza y alas. Tambien hago flechitas y represento los sentidos dibujando una boca, ojos, manos u orejas. Así me entero. Por eso me cuesta menos estudiar filosofía. Aparte de porque me motiva, porque encuentro formas de representarlo. Con historia al principio lo hacía, pero cada vez se me hacía más difícil representar reyes, batallas y años.

Conclusiones:

  1. Espero que resumiendo me vaya mejor con historia.
  2. No quiero volver a estar en la última fila de atrás, con una hoja en blanco delante de mí en la que sólo pone mi nombre. Es una sensación terrible quedar delante del profesor como que no tienes interés por el estudio y que eres una negada para estudiar.

He dicho.

Seguiré informando de la maravillosa vida del estudiante de 2º de bachillerato.