Cementerio musical

+¿Y tú qué escuchas?

-¿Yo? Red Hot Chili Peppers, Guns N’ Roses, Aerosmith, Queen, Beatles, AC/DC, Police, U2, Bob Marley, Bon Jovi, Poison, The Black Crowes, Jimi Hendrix y Oasis, entre otros.

+Vale, ¿sabes de qué época son esos grupos?

-Mas o menos de la época de mis padres.

+¿Y de la música de ahora qué me dices?

-Nada que ver  con la que había antes. Se lleva el reggaetón y música latina de esa.

+¿Te das cuenta de que cuando tengas 70-80 años seguirás escuchando la música que te ha gustado siempre? Hará 100 años de ello ¿Qué te parece?

-Diría que es triste que no haya música de mis tiempos que considere mejor que la que había antes. Hay grupos como Muse, James Blunt, John Mayer o The Script que suenan fenomenal, pero es mejor el rock de antes. Y lo triste es que estos grupos no son precisamente los que más popularidad tienen, aquí triunfa el reggaeton.

He aquí un claro ejemplo de una conversación que mantuve hace no mucho. Cada día triunfan más las peores canciones, las cutres, las que hacen reír, las que la gente recuerda porque no son más que para entretener, las que pones en un garito para bailar y no para escuchar. Esa que tiene de fondo ritmos como “atún con pan o pan con atún” mientras se cantan letras machistas, obscenas y sexuales donde la mujer se dedica a “perrear” y a la que le gusta que le azoten (o al menos eso dicen el 90% de sus canciones). Suerte que quedan pubs irlandeses donde se pueden disfrutar de una buena cerveza, en un lugar agradable y acogedor, acompañados de la música de los años 70-80. En especial el rock, que fueron sus años de mayor auge.

Pero ¿qué va a ser de la música en los siguientes 50 años? ¿Justin Bieber crecerá con nosotros cantando mientras le salen barba y canas? ¿Miley Cyrus? ¿Demi Lovato? No, por favor, factoría Disney no. Lo peor es que ellos se creerán estrellas del rock y que su música va a perdurar años y años. Es cierto, seguro que en 20 años diremos “Ay, me acuerdo del niño rubio ese que cantaba -Baby, baby, baby, oh!”

¿En qué se va a convertir la música? Mientras tanto, toca seguir adorando la de antes, la que para muchos es hoy una buena fuente de inspiración.