Cartel WIC

Para la asignatura de Pensamiento Creativo nos pidieron en una práctica que hiciésemos un cartel para el Winter Indie City. En ese momento pensé en cómo era el estilo indie, muy confundido con el estilo hipster. Dio la casualidad que conocía a Sivi, una compañera de la uni que no estudia publicidad conmigo y a la que conocí por twitter hace cuatro años. Mantuvimos el contacto durante este tiempo leyéndonos de twitt en twitt mientras cada una contaba su vida y finalmente coincidimos en la misma universidad para estudiar cosas parecidas.

Total, que le pedí que me hiciera de modelo para el ejercicio de clase, ella aceptó encantada. Fuimos al plató de fotografía, hicimos un montón de fotos donde la mayoría salían movidas, hice saltar mil veces a la modelo, dislocarse el cuello otras tantas para hacer fotos con el pelo en movimiento… La pobre salió del plató como si hubiese corrido una maratón. Subí las fotos, seleccioné las mejores y le expliqué a ella cómo era la idea de lo que quería. Como mis dotes de photoshop todavía están sin explorar porque me da mucho respeto este programa, le pedí a ella que tratase de interpretar lo mejor posible lo que quería que apareciera. Tras unas cuantas pruebas, finalmente quedó este cartel.

cartel jaja

Lo llevamos a clase y allí nos hicieron algunos comentarios para poder mejorarlo. Por la tarde los del WIC vieron los carteles de toda la clase y seleccionaron los dos que más le gustaron. El de unos compañeros y ¡este! Estoy muy contenta, quizá lo usan para hacer ellos el próximo cartel. Estaré atenta a ver si veo algo que me suena, ya sea este o el otro de clase que también quedó muy chulo.

Mis más sinceros agradecimientos a Sivi por la explotación que sufrió en el plató, a Camila por echarnos una mano durante la sesión de fotos y por ser mi compañera en este trabajo, a Bego por las valoraciones de clase y a los de WIC por elegirlo.

Hay que retocarlo, esta es la imagen original que vieron los de WIC para seleccionarlo. Además, está en JPG, por lo que pierde bastante calidad.
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Clau’s Cupcakes

Si no me veis mucho por aquí, es que ando bloggeando en el nuevo proyecto que os comenté que me mandaron en la universidad, mi propio blog de cupcakes 😀 Sí, sí, ¡¡por fin llegó el día!!

En él cuento en más detalle la parte más azucarada y dulce de lo que me gusta hacer así que espero que lo disfrutéis tanto como yo ¡o incluso más! No solo recetas y recomendaciones o sugerencias, es un lugar para archivar las imagenes más creativas que encuentro por la red relacionadas con este mundo, citas, decoración con ellos, accesorios… Mi dulce cajón de sastre.

Este blog servirá para archivar todo lo relacionado con este mundo. Además, con él me quiero dar a conocer por la zona en la que vivo para poder ofrecer cursos para aprender a decorarlos o incluso venderlos. Podéis visitarlo cada semana en busca de cosas nuevas porque tendrá muchas actualizaciones diarias y semanales.

Gracias por acompañarme durante todo este tiempo por aquí ayudándome a crecer, por conseguir que Clau’s Cupcakes tenga bastantes visitas en muy poco tiempo y por mantener viva la página en Facebook.

Por algo se empieza, este es el primer proyecto de universidad y estoy muy ilusionada. Espero seguir con él cuando termine esta asignatura, no pierdo nada 😉

Verano 2012: Convivencia

Se va acercando, se va acercando… Me falta menos para que llegue el día de volver a la rutina, 16 días. Sé que muchos ya lleváis días trabajando o empezando las clases y es posible que el comienzo de mi post os amargue un poco.

Hoy os quiero contar cómo ha sido mi verano, aunque los que me followeáis en Twitter o Facebook mas o menos sabéis como ha ido. Si lo tengo que resumir en una palabra, sería: Convivencia. Este verano ha sido muy especial para mí, además de ser el más largo de mi vida, ya que posiblemente nunca vaya a volver a tener tres meses y medio de vacaciones.

Mi verano comenzó al terminar Selectividad con un viaje sorpresa a Venecia por mi cumpleaños. Volví y luego me fui a Cangas de Morrazo, en Vigo. Fueron diez días muy bonitos y especiales ya que es el pueblo en el que veraneaba de pequeña con mis bisabuelos y mi abuela y veía a gran parte de la familia. Pero este año fue distinto, fui con él y le enseñé la ciudad desde cero junto a familiares que nos lo pusieron más fácil para poder ir a los alrededores. Fuimos a playas de toda la vida y nos perdimos por las callecitas de la ciudad vieja en busca de restaurantes donde comer maravillosamente bien. Quién me iba a decir a mí cuando era pequeña que volvería allí a mis 18 con una persona a la que quiero mucho.

También cogimos un barco para ir a las Islas Cíes. Mi opinión sobre estas islas es que el color del agua es precioso, la arena de la playa es muy agradable porque es finísima y muy blanquita, pero los precios son excesivamente caros. Mi recomendación es que si vais, llevad comida de casa, como íbamos a hacer nosotros, pero salimos de casa con prisas y se nos olvidó la bolsa con todo preparado encima de la encimera de la cocina. Nos dimos cuenta en el barco cuando llegábamos a Vigo, por lo que no había vuelta atrás. Ah, y protección 50+, a no ser que queráis volver como gambas. Por último, si queréis disfrutar de las islas y aprovecharlas bien no escojáis el día que dices “madre mía que calorazo va a hacer este día, vamos a ir este así nos tostamos al solecito y volvemos con color” porque si pilláis el día en el que casi no hay aire, estar cuatro horas al sol abrasador se puede convertir en una tortura, y más aún si no tenéis vuestra enorme botella de 2L con vosotros porque os la habéis dejado en la encimera de la cocina al salir de casa. Además, con un calor terrible, no es agradable hacer senderismo por alguno de los tres caminos que te proponen. Nosotros cogimos el barco de las 12 para aprovechar el día, pero al estar con falta de comida y bebida, volvimos a las 17h porque no aguantábamos más, pero el plan original era volver en torno a las 20h. Nos tomamos un helado cada uno y nos sacaron 5-6€ por los dos, por una botella de agua de menos de medio litro, 2,50€. Una ruina. Lo que sí tenía buena pinta y no era muy caro era el camping que tienen allí montado. Hasta me entraron ganas de ir, y eso que yo no soy muy amiga del campo.

Después de estar allí, volvimos a Madrid y en el mismo día que llegué de Galicia, cogimos el coche de vuelta, pero en vez de a Vigo, a Coruña. Menos mal que nosotros dos fuimos y volvimos en Trenhotel, pero aún así fue una paliza comerme otras 6h de viaje en coche casi en la misma dirección. En Coruña hacía buen tiempo así que fuimos a la playa unos quince días seguidos hasta que por fin llegó de nuevo él para pasar conmigo el resto del mes de agosto. Esta vez había hecho los deberes de llevarle a casi todos los sitios turísticos de Coruña, por lo que este año fuimos más de tapas, improvisando paseos sin rumbo, a ver la Playa de las Catedrales en Ribadeo y aunque justo esas tres semanas hizo peor tiempo, pudimos ir un par de días o tres a la playa. Aún me queda por llevarle a algún que otro lugar de esta pequeña pero preciosa ciudad, así que para el año que viene ya lo tengo apuntado.

Finalmente, volvimos juntos en tren mientras mis padres se quedaron allí y he tenido una semana para ver a mis amigas más cercanas, que las echaba de menos. Ha sido una semana muy completita con algo diferente que hacer cada día. Hasta he estrenado la nueva carta de 100 Montaditos. Merece la pena, hay cosas muy muy llamativas, como algunos de los montaditos que ahora preparan en tamaño XXL o un montadito con pan de chocolate, nocilla y lacasitos 😀 Vale, vale, lo dejo ya, que no soy la nueva RRPPs de Restalia.

Hasta aquí las vacaciones en Galicia con él y volviendo al principio del post, os cuento porqué quiero resumir las vacaciones en la palabra: convivencia. Hemos pasado casi un mes juntos y aunque ya sean dos años y pico, estábamos con el típico miedo de -¿me cansaré de el tras verle las 24h todos los días seguidos? ¿discutiremos? ¿nos vamos a hartar y se nos va a acabar el amor de repente?- Nada de eso ha ocurrido, por lo que consideramos que hemos dado otro paso en la relación y hemos pasado una prueba de fuego. Ahora vuelta a empezar el año académico, aprender a compaginar los estudios con los días que quedemos,…etc. Tengo ganas de la vida universitaria, pero echaré esto de menos.

Tras este pequeño paréntesis azucarado… Mañana me voy a Nueva York, que el año pasado nos quedamos con ganas de más… ¡Tengo unas ganas tan grandes que no sé si caben en el avión! Y al volver tengo unos días para quitarme el jet-lag, que el día 26 empiezo la carrera de Publicidad, que también tengo muchas ganas. El nombre de las asignaturas tiene buena pinta, espero que lo sean y no me rompan la ilusión.

Seguiré informando…

Decepción

Lengua castellana y literatura: 3,25

Historia de la Filosofía: 5,00

Inglés: 9,75

Geografía: 3,50

Frustración. Que te suspendan una asignatura aún, pero que te suspendan la que mejor llevabas y la que mejor te haya salido de todas es de coña. Geografía me salió de 8 y lengua algo más floja pero al 6 llegaba. No logro entender qué ha pasado con estas dos, pero voy a pedir una segunda corrección y si hace falta, que se haga una tercera. No es normal.

Filosofía no me fue muy bien y la daba por suspensa. Magicamente hay un 5. Inglés ya dije que lo bordé y ahí está la evidencia.

Lo importante es que sí, he aprobado selectividad, con un 6,278 (sobre 10 porque no hice fase específica). La media de bachillerato me ha servido para subir nota, pero si hubiesen corregido de otra manera, podría tener hasta un punto más. Por ahora no dependo de esta nota para entrar en una carrera u otra, ya que en la universidad no me piden más que un 5, pero tampoco quería quedarme con ese aprobado raspado porque sé que puedo sacar más.

Espero que la doble corrección sirva de algo. Admitida en la universidad estoy, pero quiero saber qué ha pasado con estas asignaturas. Desde las siete estoy sin creerlo.

Cómo sobrevivir a 2º de bachillerato: semanas 30-33 //18

Esta semana acabamos exámenes y con ellos, damos por finiquitado el curso en el que teníamos que conseguir una media más o menos decente par hacer selectividad con algo más de tranquilidad o no. Con tener un 6 en el curso, si sacas un 4 en la fase general, tienes la selectividad aprobada. A eso, los que necesitan más puntuación, con las materias específicas podrán subir nota de la fase general y aspirar a sacar ese 12,68 o 13,54 y salir en las noticias por ser las personas que tienen las notas más altas de selectividad.

En mi caso, esta evaluación me han quedado dos, latín y filosofía, pero sacaré ambas. La primera para quitarmela ya de encima porque después de historia es la segunda a la que le tengo más asco. Filosofía me ha dado rabia porque cayó Ortega en el examen y me cae muy bien, pero como me di la empollada del día de antes porque había estado muchos más días centrada en sacar historia, al final la noche de antes no me sirvió para aprobar. Pero HE APROBADO HISTORIA. Desde hace dos semanas vivo en el mundo feliz donde no hay clases de historia y en su lugar puedes acoplarte a una clase en la que estén dando filo.

Esta semana son los últimos 4 días de clase, este lunes 21 me gradúo y de ahí al 5, 6 y 7 de junio hay clases para repasar. En un mes exacto este suicidio colectivo habrá terminado. Con ellos, 33 semanas de parciales día sí y día también están finiquitadas. Después de 12 años, he terminado el colegio y me meto en la vida universitaria.

A estas alturas aún tengo dudas de qué quiero hacer. En Septiembre quería hacer Comunicación Audiovisual en IE University, pero ahora está descartada. A mediados me dio por Comunicación Publicitaria en la UEM. Luego apareció Liderazgo Emprendedor e Innovación en Mondragón, que ahora me ha echado hacia atrás porque creo que no es realmente lo mío y ahora estoy de nuevo por Comunicación Publicitaria en la UEM, para combinarlo con The Busines of Fashion y dos cursos similares en el Instituto Maragoni, cuyas clases se impartirían durante tres semanas en Londres. Aunque igual me planteo Product Design  en University of the Arts London, tras hacer un mini curso similar durante un mes y si me gusta mucho, me cambio de carrera. Total, de Londres a Madrid hay aviones directos y te plantas en un sitio u otro en una hora y media o así. Además Londres es una ciudad que no me canso de visitar. Lo único que me deprime es su falta de horas de sol, pero por lo demás, me encanta.

Desde pequeña me ha encantado el mundo de la moda (pero no el diseño, ya que dibujo fatal). Si puedo estudiar algo que me permita estar en un departamento de publicidad o marketing dedicándome a algo de este mundo, creo que estaría bastante contenta. Si además de eso, durante cuatro años de carrera puedo irme a Londres tres semanitas cada verano a estudiar algo para ampliar mis conocimientos, desde luego, me apetece muchísimo. Pero quién sabe, igual de aquí a dentro de tres años me apetece montar una piscifactoría. No sería la primera a la que le da por algo así.

Ahora mismo estoy hecha un lío, así que me voy a centrar en sacar el curso con la mejor nota posible, aprobar selectividad y luego ya veremos. Además de eso, en un mes estaré disfrutando del mejor verano de mi vida, ese que sólo tienes una vez que dura tres-cuatro meses y puedes hacer lo que te de la gana.

It’s the final countdown.

Ah, lo he estado twitteando, pero para los que no me sigáis porque lo tengo con candadito: el pasado jueves 10 de mayo cumplí los 18. Ha sido el cumpleaños más especial de todos, lo he celebrado por todo lo alto y con las personas a las que más quiero. Entre ellas, mis padres y él. Mis padres han puesto todo de su parte para que haya podido pasar estos tres días de celebración de la forma más bonita posible, creo que no puedo estar más feliz, aún me dura la alegría. Él ha estado ahí para dedicarme su tiempo y más a pesar de tener muchísimo trabajo estos días. Gracias por todo.